Albert Eckhout, un holandés en el Brasil colonial

Albert van der Eckhout, pintor y dibujante, nace en Groningen, Holanda, en 1610.

Hombre Negro, 1641. Óleo sobre tela. 273 x 167 cm. Nationalmuseet (Copenhague, Dinamarca)

En 1637 llega a las costas brasileñas como integrante de la expedición del conde Mauricio de Nassaus, administrador de la compañía de las indias occidentales y gobernador-general del Brasil Holandés. Permanecerá allí hasta 1644, considerándose este período de siete años como su principal etapa como pintor. De su vida antes de la llegada a Pernambuco se sabe muy poco, y no hay registro de ninguna obra suya realizada antes de su estancia en Brasil.

Eckhout, despues de mucho observar, plasma primero en bocetos y a continuación en pinturas y grabados, la naturaleza majestuosa del nordeste brasileño, desarrollando un intenso trabajo documental, salpicado con gran riqueza de detalles, sobre la fauna, la flora, los paisajes y los diferentes tipos humanos del nuevo continente. Realiza una obra descriptiva de gran interés en sus retratos de los habitantes del país, incluyendo a mulatos, mestizos y negros.

Durante este período brasileño produce cerca de 400 dibujos y esbozos al

Mujer Negra , 1641. Óleo sobre tela. 267 x 178 cm. Nationalmuseet (Copenhague, Dinamarca)

óleo, además de 26 lienzos al óleo que fueron regalados al rey de Dinamarca, Frederik III, en 1654, y de los cuales 24 se conservan hoy en el Departamento de Etnografía del Nationalmuseet [Museo Nacional de Dinamarca] en Copenhague.

De estos lienzos, resultan especialmente interesantes los cuatro pares de retratos etnográficos de los habitantes de Brasil en el siglo XVII,

  • Homem Tapuia [Hombre Tapuia],1643 e Mulher tapuia [Mujer Tapuia], 1641
  • Homem Tupi [Hombre Tupi] , 1643 e Mulher Tupi [Mujer Tupi], 1641
  • Homem Mulato [Hombre Mulato], s.d. e Mulher Mameluca[Mujer Mestiza] 1641
  • Homem Negro [Hombre Negro], 1641 e Mulher Negra [Mujer Negra], 1641 (que reproducimos aquí)
 y el gran cuadro Dança dos Tapuias [Baile de los Tapuias], s.f.
 
El simple hecho de que haya un par de paneles de negros, inspirados por el hombre africano, lleva a la idea de que la mano de obra esclava ya era utilizada por el gobierno de Nassau en la producción de azucar de Pernambuco.
 
 

Esta parte de la obra del pintor resulta de especial valor histórico para Brasil, tanto que en 2002, el gobierno lanza una colección de sellos con los lienzos de Eckhout.

Aunque durante mucho tiempo esos trabajos se vieron como retratos fieles de la realidad Brasileña y valorados por su calidad documental, existe hoy una corriente crítica que defiende una construcción más simbólica e idealizada que real de los personajes, y que quizá estos retratos reflejen más la perspectiva de la dominación holandesa en Brasil que el propio Brasil.
 
 
 

Unos de los cuadros más destacados de Eckhout son los retratos resultantes de la visita a Brasil de D. Miguel de Castro, del Reino del Congo y dos de sus sirvientes, imágenes que nos muestran la vinculación de los holandeses con las costas africanas y el tráfico de esclavos. Nos enseñan además, como en muchos otros casos, que son los mismos africanos “amigos” de los europeos los que protagonizan el tráfico de esclavos, los que atrapan y esclavizan a otros pueblos negros de África.

Don Miguel de Castro, Enviado del Reino del Congo , s.d.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Siervo de Don Miguel de Castro con pieza de marfil , s.d.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Siervo de Don Miguel de Castro con caja de oro, s.d.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En 1995 Omar F. Aly dirige un cortometraje de 10 minutos con una reflexión sobre los valores morales y éticos del Brasil de hoy basada en la luminosa y espectacular obra de Albert Eckhout.
 
 
 FUENTES
  • National Museum of Denmark ( Nationalmuseet)
  • Enciclopedia Itaú Cultural
 
 
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Nuevo número de la revista Casa de las Américas

En la controvertida fecha del pasado 12 de octubre fue presentada la revista Casa de las Américas por el economista, politólogo y reconocido académico cubano Esteban Morales Domínguez.

Adjuntamos un enlace con La Ventana donde encontraréis toda la información pero os destacamos un párrafo de la noticia que nos parece especialmete sugerente.

[…] secciones habituales de la revista Casa de las Américas: especialmente, sus “Páginas salvadas” ―consagradas esta vez a dos textos que dialogan en torno a la presencia afrodescendiente en Cuba y la existencia de “Afroamérica”: “El camino de Harlem”, de Nicolás Guillén, publicado en el Diario de la Marina el 21 de abril de 1929; y el artículo “Afroamérica, ¿la invisible?”, de Nancy Morejón, incluido en la propia Casa, en su número 188 de 1992―; y su sección de “Libros” ―reseñas de Víctor Fowler, Félix Valdés García, Aurelio Alonso y Jesús Guanche, respectivamente, a propósito de El discurso antillano, de Édouard Glissant (Casa de las Américas, 2010); La unidad submarina. Ensayos caribeños, de Kamau Brathwaite (Katatay, 2010); Rutas de libertad. 500 años de travesía (Ministerio de Cultura de la República de Colombia y Pontificia Universidad Javeriana, 2010), que contó con las labores de Roberto Burgos Cantor como editor general, y Pierre Fatumbi Verger y el Caribe (Casa de las Américas, 2011).