Los dibujos de Cavazzi y su fascinación por la Reina Nzinga

La historia de Europa en África la conocemos hoy por diversas vías: en muchos casos a través de la tradición oral de los descendientes de quienes fueron tratados como esclavos, y en otros por medio de los libros publicados por conquistadores y misioneros.

Los dibujos de Giovanni Cavazzi da Montecuccolo (1621-1678), misionero italiano de la orden de los capuchinos, son, probablemente, bocetos de los primeros testimonios conocidos de la vida africana por un europeo. Donde ahora encontramos países con fronteras trazadas de forma arbitraria con escuadra y cartabón, antes existían reinos unidos por una lengua común, costumbres, tradiciones, cultura y deidades propias. Cavazzi nos enseña esas costumbres y tradiciones, nos muesta los objetos cotidianos de su vida diária, cómo trabajan, cómo se divierten, cómo son sus relaciones sociales, en los diversos reinos del África central-oeste donde éste vivió como misionero.

El legado fundamental de Cavazzi fue su Istorica Descrizione de’ Tre regni Congo, Matamba et Angola. Publicado en 1687, recoge sus experiencias al llegar a Luanda en 1654, enviado a las posesiones portuguesas en el lejano Este de la colonia, y sus viajes al reino del Congo como capellán en el ejército lusitano.

 En 1660 Cavazzi llega a la corte de la reina Nzinga Mbandi, en Matamba, y se siente fascinado por la historia de esta mujer extraordinaria que reina durante 40 años  resistiendo a la cabeza de sus tropas y durante tres décadas a los portugueses, antes de conseguir la paz y morir a los 81 años, convertida hoy en un símbolo de la lucha por la independencia.

La Reina Nzinga sentada entre sus esclavas y fumando en pipa, mira como un hombre percute un tambor, en lo que parece una plaza ceremonial.

Princesa, reina, soldado, caníbal, dominadora, asesina, rodeada de esclavo/as sexuales, inteligente, caprichosa, cruel … acaba confesándose al capuchino y convirtiéndose al catolicismo. Nzinga, hermana del rey de Ndongo, ejerce de su consejera y representante diplomática hasta la muerte de éste ( se dice que envenenado por ella), momento en que ella sube al trono y se marca como objetivo recuperar la independencia política y territorial sobre los portugueses. Expulsada de Ndongo, se instala en Matamba, y desde allí se dedica a formar una gran alianza entre todos los enemigos de Portugal, incluyendo a los holandeses, y levanta un gran ejército con el que obtiene divertsas victorias sobre los portugueses. Tras una gran derrota en Luanda, se retira de nuevo a Matamba hasta 1656, año en que negocia un intercambio de presos con Portugal y acepta un misionero cristiano en sus tierras. Este será Giovanni Cavazzi.
El testimonio de Cavazzi es excepcional ya que resulta un hombre atento tanto a los detalles de las prácticas de la vida cotidiana como a los de los “cultos malignos” que otros misioneros se mostraron reticentes siquiera a relatar.  En sus descripciones, y también en los dibujos, el libro de Cavazzi no sólo es un relato literario e histórico de gran fuerza, sino también un documento único etnográfico sobre el  África Central del siglo XVII.
El misionero relata: “Me confesó que siempre había tenido una extrema repugnancia a comer carne humana, pero que, por política y para ser

Cuando Nzinga entró en una sala para reunirse con los portugueses, observó que el gobernador portugués estaba sentado en la única silla; ella convoca a una de sus criadas, que cayó sobre manos y rodillas y se convirtió en su "asiento".

respetada y bien considerada, ella ordenó preparar abundantes y lujosos banquetes de este tipo.”
El libro de Cavazzi se publica finalmente en Bologna en 1687, nueve años después de su muerte. Se conserva un ejemplar en la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, una encuadernación en piel negra que incluye abundante material ilustrativo conformado por un mapa plegable de los tres reinos, láminas y pequeños grabados en metal acerca de la región.
En 1969 se descubren los originales manuscritos realizados en África en 1668, tres abultados volúmenes acompañados de realistas ilustraciones de las vivencias en África Central y en particular en la corte de la reina Nzinga.
FUENTES
  • Legado sobre tres reinos africanos en una joya bibliográfica del siglo XVII. Por Onedys Cruz Álvarez, investigadora de la BNCJM.
  • Njinga, Reine d’Angola (1582-1663). Par Freddy Mulongo. En Réveil-FM
Anuncios

Albert Eckhout, un holandés en el Brasil colonial

Albert van der Eckhout, pintor y dibujante, nace en Groningen, Holanda, en 1610.

Hombre Negro, 1641. Óleo sobre tela. 273 x 167 cm. Nationalmuseet (Copenhague, Dinamarca)

En 1637 llega a las costas brasileñas como integrante de la expedición del conde Mauricio de Nassaus, administrador de la compañía de las indias occidentales y gobernador-general del Brasil Holandés. Permanecerá allí hasta 1644, considerándose este período de siete años como su principal etapa como pintor. De su vida antes de la llegada a Pernambuco se sabe muy poco, y no hay registro de ninguna obra suya realizada antes de su estancia en Brasil.

Eckhout, despues de mucho observar, plasma primero en bocetos y a continuación en pinturas y grabados, la naturaleza majestuosa del nordeste brasileño, desarrollando un intenso trabajo documental, salpicado con gran riqueza de detalles, sobre la fauna, la flora, los paisajes y los diferentes tipos humanos del nuevo continente. Realiza una obra descriptiva de gran interés en sus retratos de los habitantes del país, incluyendo a mulatos, mestizos y negros.

Durante este período brasileño produce cerca de 400 dibujos y esbozos al

Mujer Negra , 1641. Óleo sobre tela. 267 x 178 cm. Nationalmuseet (Copenhague, Dinamarca)

óleo, además de 26 lienzos al óleo que fueron regalados al rey de Dinamarca, Frederik III, en 1654, y de los cuales 24 se conservan hoy en el Departamento de Etnografía del Nationalmuseet [Museo Nacional de Dinamarca] en Copenhague.

De estos lienzos, resultan especialmente interesantes los cuatro pares de retratos etnográficos de los habitantes de Brasil en el siglo XVII,

  • Homem Tapuia [Hombre Tapuia],1643 e Mulher tapuia [Mujer Tapuia], 1641
  • Homem Tupi [Hombre Tupi] , 1643 e Mulher Tupi [Mujer Tupi], 1641
  • Homem Mulato [Hombre Mulato], s.d. e Mulher Mameluca[Mujer Mestiza] 1641
  • Homem Negro [Hombre Negro], 1641 e Mulher Negra [Mujer Negra], 1641 (que reproducimos aquí)
 y el gran cuadro Dança dos Tapuias [Baile de los Tapuias], s.f.
 
El simple hecho de que haya un par de paneles de negros, inspirados por el hombre africano, lleva a la idea de que la mano de obra esclava ya era utilizada por el gobierno de Nassau en la producción de azucar de Pernambuco.
 
 

Esta parte de la obra del pintor resulta de especial valor histórico para Brasil, tanto que en 2002, el gobierno lanza una colección de sellos con los lienzos de Eckhout.

Aunque durante mucho tiempo esos trabajos se vieron como retratos fieles de la realidad Brasileña y valorados por su calidad documental, existe hoy una corriente crítica que defiende una construcción más simbólica e idealizada que real de los personajes, y que quizá estos retratos reflejen más la perspectiva de la dominación holandesa en Brasil que el propio Brasil.
 
 
 

Unos de los cuadros más destacados de Eckhout son los retratos resultantes de la visita a Brasil de D. Miguel de Castro, del Reino del Congo y dos de sus sirvientes, imágenes que nos muestran la vinculación de los holandeses con las costas africanas y el tráfico de esclavos. Nos enseñan además, como en muchos otros casos, que son los mismos africanos “amigos” de los europeos los que protagonizan el tráfico de esclavos, los que atrapan y esclavizan a otros pueblos negros de África.

Don Miguel de Castro, Enviado del Reino del Congo , s.d.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Siervo de Don Miguel de Castro con pieza de marfil , s.d.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Siervo de Don Miguel de Castro con caja de oro, s.d.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En 1995 Omar F. Aly dirige un cortometraje de 10 minutos con una reflexión sobre los valores morales y éticos del Brasil de hoy basada en la luminosa y espectacular obra de Albert Eckhout.
 
 
 FUENTES
  • National Museum of Denmark ( Nationalmuseet)
  • Enciclopedia Itaú Cultural
 
 

El Negro Aquilino

 

Aquilino Calzada González, el Negro Aquilino o el saxofón humano como le conoce la historia de la música,  nace en Guantánamo Cuna en 1910. Cuentan de él que era un saxofonista excepcional.

Foto de Aquilino en 1935

Con su orquesta visitó España en la década de los 30. El ABC da noticia de su actuación. Y de su paso por el Circo Price de Madrid habló así “El Heraldo” de Madrid:

Aquilino: el saxofón flamenco, el negro de alma gitana, el creador y el único. Con su formidable espectáculo original moderno, internacional y castizo debuta en este circo […], dentro del más interesante programa de circo […].

Después de recorrer triunfalmente todas las plazas de toros de España en un espectáculo tan artístico como interesante, y una vez a punto de terminar la temporada taurina, debutó anoche en Price esta notable agrupación musical, integrada por profesores de color, bajo la dirección del ya popularísimo Negro Aquilino ha acaparado todos los éxitos del año en una turné brillante, pródiga de triunfos económicos y artísticos.

Pocos son los públicos de España que no le conocen y no la han aplaudido […]. La banda de “Estrellas Negras”, compuesta por un cuadro de profesores excelentes, bajo la dirección del Negro Aquilino, ejecutó un concierto interesantísimo de música española y americana, que fue muy aplaudida […].

Pero donde se desbordó el entusiasmo del público fue en la intervención del Negro Aquilino, con su ya célebre saxofón flamenco. Y, en efecto, el maravilloso saxofón de Aquilino matiza todo el “cante jondo” con el más depurado estilo. Es a ratos Marchena y Angelillo y Vallejo, en la interpretación del fandanguillo, milonga y malagueña. Aquilino paseó en triunfo anoche por la pista del Circo entre clamorosas ovaciones.

 

Aquilino en el Teatro Pavón (1932)

En España, también se presentó como solista en el teatro Unión Jaquesa, de Huesca, acompañado por el saxofonista español Fernando Vilches y el compositor y pianista Luis Aranque Sancho  (1914-1971). De este músico también resulta interesante su relación con los temas de raíz afrohispana. Su primera composición fue un pasodoble titulado Ballesteros, dedicado al torero de la tierra; le siguieron el tango Desolación, y una java, La Midinette, bailables de gran aceptación entre músicos y público. Después dio a la luz tres nuevos pasodobles, Ópera flamenca, La primera estrella negra y ¡Mardita zea tu estampa! con el mismo éxito que los anteriores. Particularmente el primero, con un atractivo solo instrumental, fue durante muchos años una pieza muy escuchada en bailes y emisoras de radio, sobre todo cuando fue grabada en disco por el popular saxofonista El Negro Aquilino.

En los años treinta del siglo pasado El Negro Aquilino por fandangos, aquí con Manolo de Badajoz.

Discos de Aquilino, deleite de coleccionistas

BIBLIOGRAFÍA y FUENTES

  • Cristóbal Díaz Ayala. Cuando salí de La Habana 1898- 1997: cien años de música cubana por el mundo. Puerto Rico, Fundación Musicalia, 1998.
  • Victoria Eli y María de los Ángeles Alfonso. La música entre Cuba y España [Tradición e innovación]. Madrid, Fundación Autor, 1999.
  • «Presentación de las Estrellas Negras». El Heraldo (Madrid), 11 de octubre de 1932.
  • Diccionario Enciclopédico de la Música en Cuba. Instituto Cubano del Libro. Editorial Letras Cubanas, 2009.
  • Foros de internet

En Sevilla en el 33