Negros de Arena y Cal. Exposición de Jesús Cosano

TEXTO EXTRAIDO Y ADAPTADO DEL BLOG DE CULTURA BISAGRA.

NEGROS DE ARENA Y CAL, inaugurada el 27 de octubre en la sala Medieval Copas de Villanueva del Ariscal, fue una exposición que mostraba el trabajo plástico elaborado por el investigador Jesús Cosano alrededor de la presencia, influencia y pervivencia de lo negro africano en la cultura de nuestro país y de otros países del mundo.

Jesús Cosano ante el gran mural confeccionado con sus doscientos quince collages.

La exposición se abrió al público con una presentación del propio Jesús Cosano Prieto y un vídeo que ilustraba y resumía parte de la historia que ha inspirado cada uno de los 215 cuadros y cajas decoradas realizadas con técnicas mixtas a modo de collage. Tras el vídeo, el músico y escritor Santiago Auserón, autor del libro de reciente aparición El ritmo perdido. Sobre el influjo negro en la canción española, explicó a los asistentes su relación vital e intelectual con Cosano reafirmándose en la idea del estudio y la incorporación de las influencias africanas en el arte peninsular. A partir de este momento la inauguración se tornó un verdadero festival en el que cada participante puso en práctica su modo de interpretar esa influencia, ese nexo común y esa riqueza cultural.

El singular y excelente músico Gualberto García llenó la sala de buenas vibraciones provenientes de su sitar, que él sabe como nadie tocar con ritmos de lo jondo. Le siguió la actuación del siempre enérgico y vibrante bailaor Juan de Juan acompañado al cante por Lola Molina y al toque con el tres flamenco por Raúl Rodríguez. Juan de Juan pronunció unas palabras refiriendo su voluntad de teñir su baile de negritud. Realmente, sin perder la esencia clásica su baile se nutre con esos giros y sentires que Juan ha absorbido en las calles que van desde Morón al Harlem pasando por Triana.

Raúl Rodríguez pronunció sabias palabras de elogio dedicadas al amigo y maestro Cosano y jugó con la metáfora de la boda porque, ciertamente, la convocatoria tenía semejanzas con una celebración nupcial en la que se casaban los amigos con los amigos y con el amigo Cosano y, de rondón, todas las artes y estudios matrimoniaban entre sí: la música con la pintura, la pintura con la literatura, la literatura con la historia y así siguiendo en unos esponsales infinitos en los que todos los asistentes quedábamos invitados y ligados por la fuerza de la cultura.

Y esas mismas cuerdas que acompañaron a Juan de Juan sonaron en solitario como un regalo de boda muy especial fruto del tiempo y el estudio que Raúl le dedica a su guitarra, su tres y su arte. Su duende prolífico enlazó también de maravilla con la fuerte percusión y las toneladas de ritmo y pasión que vertieron en su actuación los Rumba de Akokan. Como su nombre indica tocan el corazón de la rumba y llegaron al corazón de la gran cantidad de personas que se congregaron en el Medieval Copas. Cabe decir que los artistas plásticos Manuel León Moreno, Ricardo Casstillo, Rorro Berjano y Marcos Fernández también se sumaron a la muestra con obras propias afines al tema.

El evento traspasó las paredes del local y de una forma natural se extendió por este bello pueblo sevillano en boca de sus gentes, alegres y acogedoras, que al día siguiente comentaban con sincero alborozo el éxito de la convocatoria. Nadie tenía que demostrar nada pero quedó claro que entorno a Jesús Cosano existe una red invisible que establece y propicia conexiones artísticas de muy rica y diversa naturaleza: gentes del arte, gentes del pueblo, gentes con ganas francas de conocer y compartir. Ellos, como sucede con Cultura Bisagra, simpatizan con la persona, y con su presencia quisieron mostrar su cariño y agradecimiento por su labor. Y sobre todo por la manera en cómo esa labor se realiza. Sin grandilocuencias, sin grandes gestos ni discursos. Tal vez por eso mismo, porque este quehacer investigador no es fruto de consignas oficiales, ni de modas, ni de pensamientos únicos: es por eso que crece y se propaga por su propia naturaleza potentísima. No se puede eternamente silenciar lo más bello y rico de nuestro pasado, pese a quien pese, pase lo que pase: la huella de la negritud en España se revela con claridad. La fiesta es del pueblo y a ella regresa. Grandes círculos se cierran y se expanden sobre territorios de arena y cal.

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Bladimir Zamora, investigación musical en Cuba

“Los días de asueto, Bladimir Zamora nos guiaba por La  Habana profunda, dándonos a conocer rincones de magia palpable: el patio de Marta Valdés, donde se recitaba poesía y sonaban los boleros del filin auténtico; y la casa de Niño Rivera, en el barrio de La Víbora. O nos llevaba de viaje iniciático hasta Santa Isabel de las Lajas, a derramar un poco de ron sobre la tumba de Benny Moré.” 

Santiago Auserón habla de Bladimir mientras recuerda aquellos días del año 1991 pasados en Cuba buscando recuperar la memoria y el lenguaje sonero, andando tras la pista de los valores del viejo son tradicional. Aquella búsqueda emocionante acabó con la publicación del disco Semilla del Son, imprescindible antología con 20 de los más grandes soneros de la isla, 20 canciones donde se unen la tradición rítmica africana con el idioma español.  “En su aparente sencillez de género bailable, el son expresa la identidad cultural cubana, proyectando sobre toda la hispanidad las consecuencias de un profundo mestizaje con las culturas africanas”.

De aquellas primeras complicidades entre Santiago y Bladimir, y junto a Jesús Cosano, por aquel entonces en la Fundación Luis Cernuda, se gestarían tres años más tarde los Encuentros del Son Cubano y el Flamenco, en cuyo marco se realizaron conferencias y conciertos en varios pueblos de la provincia de Sevilla, subiéndose juntos y por vez primera a un escenario patriarcas de la música cubana como Compay Segundo, El Guayabero, Los Naranjos, el Speteto Espirituano, etc.; junto a figuras del flamenco como Tío Juane, Pedro Bacán, José Mercé, Chano Lobato, etc.

Estos Encuentros tendrán más adelante, por su especial interés y relevancia en las  músicas populares en nuestro idioma  y por la vinculación de la Fundación Palabras de la Ceiba, unas entradas especiales en el blog.

UN POETA EN CUBA: SEMBLANZA DE BLADIMIR  ZAMORA.

Bladimir Zamora Céspedes (Cuba 1952). Poeta, periodista e investigador de la historia de la música cubana. A partir de 1972 comenzó a publicar en los más importantes periódicos y revistas cubanos. Gran parte de su labor ha aparecido en la revista cultural de su país El Caimán Barbudo. En la radio cubana dirige un programa de música tradicional de aquel país. Es colaborador habitual de La Jiribilla, revista on-line cultural de Cuba. Poesía suya se ha publicado en Alemania, España, EE.UU, Chile, Nicaragua, Guatemala, Costa Rica, Francia, Cuba.

Sus trabajos sobre música popular cubana, son parte significativa del quehacer periodístico reflejado en la prensa de su Isla. Sobre este tema también ha escrito para revistas de EE.UU., Suecia y sobre todo España. Fue colaborador habitual y una de sus firmas mas destacadas de la  revista AJOBLANCO. Artículos suyos también aparecieron en los periódicos españoles, EL MUNDO y DIARIO 16.

Tiene publicados, CUENTOS DE LA REMOTA NOVEDAD, PAPELES DE PANCHITO, y el libro de poemas, SIN PUNTOS CARDINALES.  Realizó junto al poeta cubano residente en España, Felipe Lázaro la compilación de la antología de poesía CUBA: LA ISLA ENTERA, que dio a conocer la editorial madrileña Betania en 1995.

En la actualidad, sus trabajos sobre la cultura musical cubana continúan apareciendo en los medios de comunicación de Cuba.

 

 En 1999 Bladimir publica en la revista cultural cubana El Caimán Barbudo, una entrevista con la magnífica cantante afroperuana Susana Baca, donde ella cuenta su infancia, sus inicios en la música y su interés en el legado afroperuano y en el mundo de la negritud.

El pasado mes de Septiembre y debido al nombramiento de Susana como Ministra de Cultura del Perú, se rescata la entrevista y se vuelve a publicar con esta emocionada introducción del poeta:

“Cruzando el Guadalquivir, escuché su voz por encima de aquel verano despiadado y fue como acercarnos a los labios un cántaro, lleno de zumo familiar. Era 1995 cuando la radio dejó que escucháramos a Susana Baca, cantando “María Landó”, como si estuviera en una de aquellas interminables jornadas de domingo allá en Corrillos, su barrio peruano. Todavía no sabía que se trataba de una de las más relevantes figuras de cuantas cultivan la música de ascendencia negra en su país.

En julio de 1999 visitó Sevilla con mucha brevedad. Fue en aquel tiempo que se produjo esta entrevista a trancos, ora en el patio de un hotel, ora al lado mismo del río donde le escuché por primera vez, ora en el abrigo de un salón familiar en San Juan de Aznalfarache.

Ahora que es Ministra de Cultura de su país, he vuelto sobre aquellas conversaciones y encuentro sin envejecer su contenido. Es más, su recuento de entonces da clara idea de su origen y desarrollo; el cual hace pensar en cuánto podría hacer ella por la cultura que en Perú han sostenido durante siglos los artistas de raigambre popular.”

 

Susana Baca

 Aquí encontrareis la entrevista completa, la lectura de la cual os  recomendamos de manera ferviente. No os defraudará.

FUENTES

Celebrando el ayer y anunciando el mañana

En junio de 2011 se cumplen 14 años de la creación de la Fundación Ceiba. Un grupo de amigos, músicos, pintores, investigadores…etc, intuyendo la importancia que las culturas del África Negra tienen en lo que somos en el mundo, creamos esa Fundación con la finalidad de divulgar sus culturas, tradiciones…historias que se nos habían silenciado o tergiversado.
No había dinero, sólo ilusión, mucha ilusión, aquello se apagó… pero hoy con nuevos y más económicos medios y el entusiasmo de toda la gente joven que hace posible esta página, seguimos. Gracias a ellos y a vosotros por estar.

Noticia CEIBA El País (25/07/97)